El kilo de cualquier carne, entre los $8000 y $12.000

Los vaivenes de la economía y las variables climáticas y de mercado que afectan la producción de carnes han hecho que en las últimas semanas los precios de este producto de origen animal, en sus diferentes versiones, converjan hacia una inusitada uniformidad.

El cerdo, por rendimiento, sabor y calidad, es cada vez más buscado por los consumidores chaqueños.

Históricamente en nuestro país, la carne vacuna fue la referencia obligada, y aún mantiene su rol preponderante por cuestiones culturales y de rendimiento en la mesa de los argentinos. Opciones como el pollo y el cerdo ganaron terreno en las últimas décadas, por los menores costos y tiempos de salida desde los frigoríficos, pero en la actualidad, al parecer, las diferencias de precios no son muy marcadas.

LOS PRECIOS EN RESISTENCIA

NORTE recorrió varios establecimientos dedicados a la venta de carnes en la capital chaqueña. Salvando las notables diferencias de calidades y ofertas entre cortes, en general los promedios tienden a que el kilo de cualquier carne se ubique entre los $8000 y los $12.000.

La carne vacuna es la preferida de los argentinos, pero sus precios han hecho que otras opciones ganen terreno en la mesa de los hogares.

En el caso de la carne vacuna, en las listas de precios se destacan algunas bajas tras los aumentos de diciembre, pero hay que tener en cuenta la diferencia de calidades. Así, un kilo de vacío se ofrece a $6500, pero evidentemente es de un animal grande. El “especial” está a $9500, porque es de novillo, y en el caso de la ternera el precio puede trepar bastante más. Igualmente sucede con la costilla, cuyo valor oscila entre los $7500 y los $10.000. Las pulpas se ubican entre los $12.000 y los $13.000 por kilo. Las milanesas, un producto con mucho gancho entre los consumidores, varían notablemente sus precios entre establecimientos; la media está en los $11.000.

En el caso del cerdo, también las milanesas resultan atractivas para los bolsillos, con ofertas de dos kilos por 9800 pesos. La costilla y el vacío cuestan alrededor de $9400 pesos, el matambre sale $10.500 y el carré y la bondiola están entre los $8000 y los $9500.

En todas las carnicerías hay disponibles combos de diferentes cortes.

El kilo de pollo se ubica entre los $3900 y los $4500, en ejemplares que pesan entre dos kilos y medio y tres. Las milanesas están a $8100 por kilo, y $7700 si se llevan más de dos kilogramos. La suprema sale $8500 y la patamuslo $3900; si se llevan más de 3 kilogramos, el precio baja a $3400.

El precio del pescado mostró un salto estas semanas, a la espera de la celebración de la Semana Santa dentro de menos de un mes. Por caso, el kilo de surubí pasó de $6500 a $9000.

LOS COMBOS, UNA PROPUESTA PARA MEJORAR VENTAS

Llamó la atención de los cronistas de este diario que en todas las pizarras externas de las carnicerías sobresalen las ofertas por cantidad o en “combos” de diversos cortes.

Esta es una práctica que, según fuentes del sector consultadas, se ve mucho cuando algunos cortes de la media res continúan con su salida habitual de ventas -caso del asado, el lomo y las pulpas, ya que entre los consumidores de alto poder adquisitivo la demanda suele ser poco elástica-, lo que deja un remanente que se debe comercializar de algún en un contexto de gran pérdida de poder adquisitivo entre los asalariados de clase media y baja.

Así, se ven combinaciones de costeleta, molida y bife ancho, o pulpa, costeleta y agujita, entre otras.

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