Ya son más de 3.600 los afectados por el desborde del río

Lo que se aguardaba hace días como el proceso natural en el comportamiento del río en lo que son las oscilaciones entre creciente y bajante, todo indica que se dio el jueves a partir de que el Paraná comenzó a estabilizarse apenas por encima de los siete metros en el puerto de Barranqueras.

 

En paralelo al fenómeno, autoridades provinciales y municipales trabajan en conjunto para los operativos de asistencia a las familias que sufren esta eventualidad, en lo que es la continuidad de las tareas que se iniciaron desde inicios de semana.

 

También, se mejoran las defensas en las zonas más cercanas al río que padecen el avance en agua, de modo tal de evitar en primera instancia o al menos atenuar el avance del Paraná. El jueves, entre las tareas para atender la coyuntura, una de ellas se enfocaba en el barrio San Pedro Pescador, donde se efectuaba un movimiento de suelos para terminar de tapar una defensa en la que filtró el agua y naturalmente anegó todo lo que encontró a su pasó.

 

 

CIFRAS

 

En el Poder Ejecutivo señalaban ayer que eran poco más de 500 las familias evacuadas, unas 200 las que abandonaron su domicilio por sus propios medios y contando las que permanecen en sus casas para resguardar sus bienes, son unas 900 familias y 3600 personas.

 

En lo que respecta a las asistencias, la ministra de Desarrollo Social, Pía Chiacchio Cavana, indicó que cuando se conoció que los estudios marcaban la presencia del fenómeno de El Niño en la zona con lluvias por encima del promedio normal y crecida de ríos, se firmó un acuerdo con la Nación para implementar el programa Abrazar Argentina, que representó la adquisición de elementos de primera necesidad para los municipios afectados, que son Barranqueras, Colonia Benítez, Isla del Cerrito, Puerto Vilelas y Puerto Bermejo.

 

Desde 2016, cuando el Paraná marcó 7,31 metros en Barranqueras que el río no llegaba a valores tan cercanos como lo que fue entonces.

 

“Esta emergencia se estima que tenga cuanto menos un horizonte hata enero del año que viene. Por lo tanto, es necesario que los municipios tengan todos los elementos de primera necesidades cuando ocurren estos hechos posean el stock y no haya ninguna dilación para que las familias tengan lo que necesitan, ropa, botas reforzadas, alimentos para sus animales también, que puedan también comenzar un proceso para recuperar toda la producción que se perdió”, agregó la ministra de Desarrollo Social.

 

Como curre en cada crecida, lo que se pide a la población que habita en las zonas inundadas es que eviten al máximo la circulación en canoas o lanchas en virtud de que no solo representa un perjuicio para quienes viven a la costa porque el impulso hace que el agua se traslade a los domicilios, sino también un peligro propio producto de que cayeron árboles y cables y pueden generar un susto o una tragedia si no se toman los recaudos.

 

En los puntos más críticos continúan también los camiones sanitarios para dar respuestas tanto primeros auxilios como atención primaria.

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